Multitudes
Predicaba al aire libre ante grandes muchedumbres, apoyado en los conventos dominicos que encontraba en su ruta.
Vida
Fraile dominico, maestro y predicador itinerante: San Vicente Ferrer (1350–1419) recorrió durante casi veinte años los caminos de Europa llamando a la conversión y a la reconciliación. Esta es su trayectoria, contada a partir de lo documentado.
1350 – 1398

Vicente Ferrer nace en Valencia el 23 de enero de 1350, según la tradición más extendida. Sus padres fueron Guillermo Ferrer, notario, y Constancia Miquel. Crece en una ciudad que aún arrastra las secuelas de la Peste Negra de 1348, en una familia cristiana de buena posición.
Siendo muy joven ingresa en la Orden de Predicadores, los dominicos, en el convento de Valencia, donde profesa hacia 1367. Su formación le lleva a estudiar filosofía y teología en distintos centros de la Orden, entre ellos Lérida, Barcelona y Toulouse.
Ordenado sacerdote, ejerce como profesor y predicador. Su solidez intelectual, de raíz tomista, y su vida austera le ganan pronto reputación dentro y fuera de la Orden.
1398 – 1419
En 1398, estando en Aviñón y gravemente enfermo, según los relatos de su vida tiene una visión en la que se siente enviado a predicar. Poco después inicia una predicación itinerante que se prolongará cerca de veinte años por la Corona de Aragón, Castilla, Francia, Italia y otras tierras de Europa.
Le llamaron el «Ángel del Apocalipsis» por la fuerza con que anunciaba el Juicio Final.
Predicaba al aire libre ante grandes muchedumbres, apoyado en los conventos dominicos que encontraba en su ruta.
Sus temas centrales: la penitencia, la conversión del corazón y la cercanía del Juicio Final.
Mediaba entre bandos y familias enfrentadas. En 1412 participó como compromisario en el Compromiso de Caspe.
1418 – 1419
En sus últimos años predica por Bretaña. Allí, en la ciudad de Vannes, muere el 5 de abril de 1419, rodeado de una gran afluencia de fieles.
Es sepultado en la catedral de Vannes (Saint-Pierre), donde sus restos siguen venerándose hoy. Vannes y Valencia quedan así unidas por su memoria: la ciudad donde nació y la ciudad donde terminó su camino.
1455
El 29 de junio de 1455 es canonizado por el papa Calixto III, también valenciano. El proceso reunió numerosos testimonios y relatos de milagros recogidos, entre otros lugares, en Bretaña, Toulouse y Nápoles.
Su fiesta se celebra el 5 de abril, aniversario de su muerte. Es patrono de Valencia y figura muy querida en tierras valencianas y bretonas.
Hoy se impulsa la causa para que sea declarado Doctor de la Iglesia; esa declaración aún no se ha producido y corresponde exclusivamente al Santo Padre.